Estos días de lluvia, debido al temporal Barra, traen multitud de accidentes en nuestras carreteras, por ello desde la DGT facilitan una serie de consejos:

  1. SIN ABS – Utilice los frenos con máxima suavidad, dosifique la presión sobre el pedal para evitar derrapes si su coche no tiene ABS, y tenga en cuenta que tardará más en detenerse.
  2. CON ABS – Si su coche tiene ABS, en caso de necesidad pise a fondo el freno; la tecnología le permitirá manejar la dirección del volante.
  3. LUCES – Encienda las luces de carretera para ser visto, incluso las de niebla si la lluvia es intensa.
  4. DISTANCIA DE SEGURIDAD – Aumente la distancia de seguridad para disponer de más tiempo para frenar. Además, reducirá las salpicaduras de los coches que lleve delante.
  5. LIMPIEZA – Cuide la limpieza de los cristales y espejos para no dificultar más la visión.
  6. EMPAÑAMIENTO – En caso de empañamiento de los cristales, active el climatizador o el aire acondicionado y dirija el chorro de aire a la luna para no perder visibilidad.
  7. AQUAPLANING – Cuidado en las zonas con charcos o balsas de agua, hay riesgo de acuaplanin. También se pueden humedecer las pastillas y restar eficacia a los frenos.

5 consejos para la conducción bajo la lluvia:

1.- Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad
2.- Evita movimientos violentos o frenazos bruscos
3.- Ojo con la pintura blanca de las carreteras, su agarre es inferior al pavimento
4.- Siempre visible con las luces
5.- Cuidado con el aquaplaning

 

Y como siempre advierten desde la Dirección General de Tráfico: «Precaución en la carretera, lo importante es llegar».

Hace unos días que dimos por inaugurado oficialmente el otoño. Tras los meses de verano, en lo que has sacado chispas al coche, llega un periodo de condiciones climatológicas diferentes sobre el asfalto, por lo que conviene preparar el coche para hacerlas frente de la forma más segura posible.

Los elementos que más han sufrido por el sol y calor del verano son el sistema de climatización, los neumáticos o la carrocería y junto a estos, hay otros que también requieren de especial atención para empezar el otoño con fuerza.

¿Por dónde empezamos?

Lo primero que debemos revisar son los limpiaparabrisas. La exposición a las altas temperaturas hacen que sus gomas se estropean con especial facilidad y aunque en verano se les haya dado poco uso, hay que revisarlos y sustituirlos si es necesario. En otoño las tormentas y las lluvias empiezan a ser más comunes, por lo que estos deben ser capaces de desplazar el agua para que la visibilidad en carretera sea correcta.

Importante realizar una limpieza general de todo el vehículo, sobre todo de los elementos que facilitan la visibilidad como: Cristales, faros, pilotos, faros antinieblas y en especial los elementos reflectantes que nos permiten ser vistos.

El exterior es importante para ver y ser vistos, pero el interior es la pieza clave y es el apartado que más debe cuidarse. Revisaremos por tanto:

  1. El filtro del aire. Revisarlo es imprescindible para que la combustión sea correcta y ahorremos en combustible.
  2. La calefacción. Aunque en invierno la calefacción aprovecha el calor que desprende el motor y gasta menos que el aire acondicionado, conviene comprobar su funcionamiento antes de que empiece el frío, pues no será muy útil en muchos momentos.
  3. Líquidos: Líquido refrigerante y el del aceite son los dos imprescindibles, pero tampoco debemos descuidar el agua del limpiaparabrisas, el líquido de los frenos y el de la dirección. Todos los niveles deben ser los adecuados para afrontar las heladas y nevadas que están por llegar. Recuerda, si estos están muy sucios deben ser sustituidos de inmediato.
  4. La batería: Esta no es eterna y en esta época del año en que las temperaturas se reducen considerablemente, pueden afectar mucho a su rendimiento. Ante los primeros síntomas de desgaste, conviene cambiarla.

En definitiva, con estas recomendaciones de mantenimiento del vehículo, la transición del verano al invierno será más segura, con menos averías y garantizando su vida útil. ¡Mima a tu coche este otoño!

Al ponernos al volante nos podemos enfrentar a un sinfín de situaciones que nos dificultan la conducción. El viento puede ser uno de ellos, por ello os queremos poner alerta y ayudaros a capearlo con éxito.

Ante viento, tanto fuerte como moderado, es obligatorio extremar las precauciones al volante, puesto que la dirección del coche puede verse alterada. Puede reducir la tracción y el agarre e incluso, puede llegar a volcar el vehículo.

Precauciones a tener en cuenta:

  1. Reducir la velocidad: Desde el momento que notes que el coche se balancea, es importante reducir la velocidad a la que circulas para evitar cambios de dirección inesperados, que el coche pierda agarre y así, controlar los balanceos que se puedan producir.
  2. Agarra el volante con firmeza: Los primeros cambios cuando hay viento se notan en la dirección, por lo que será necesario llevar las dos manos en el volante para poder corregir la trayectoria dentro del carril con mayor facilidad.
  3. Precaución con los camiones: Viento y camiones en la misma carretera puede ser una de las situaciones más peligrosas. Este tipo de vehículos actúan como pantalla frente al viento, sobre todo si es lateral. Si realizar un adelantamiento el cambio de viento que puedes recibir puede provocar una desestabilización y cambio de trayectoria.
    Si te enfrentas a una situación así, procura adelantarle con total precaución y con una diferencia de velocidad no demasiado elevada.
  4. Atentos a los remolques y vehículos pesados: ¿Eres de los que conduces con un remolque unido al coche? En este caso debes extremar aún más las precauciones y reducir en mayor medida la velocidad, así evitaras que el vehículo que tira de él se desestabilice.
    Ante remolques grandes, es mejor cancelar el viaje y esperar a que el viento se calme. A mayor volumen del vehículo remolcado más se notará el efecto del viento.
  5. Utiliza marchas cortas: Así conseguirás elevar la revolución del motor y tener potencia de reserva para enfrentarte a las fuertes ráfagas de viento.
  6. Aumenta la distancia de seguridad: Deja mayor espacio entre tu vehículo y los que te rodean para evitar cualquier imprevisto o que te afecte un vaivén producido por efecto del viento.
  7. Circula por el carril central: Solo si lo consideras necesario puedes conducir por el carril central para evitar ráfagas inesperadas que puedan enviarte ir a la cuneta o al carril contrario.

 

En definitiva, siguiendo estos pequeños “tips” podrás controlar la situación y llegar a destino sin demasiados sobresaltos.