Mucha gente confunde los términos Renting y leasing y lo que se incluye en cada caso. Nuestro objetivo es aclararlo y que se identifiquen las principales diferencias entre ellos.

El renting de vehículos es una modalidad de alquiler a largo plazo en el que, mediante contrato, el arrendatario se compromete al pago de una renta mensual fija durante el periodo elegido. En dicha cuota, se incluye todo: alquiler del vehículo, seguro, mantenimiento, reparación de averías, sustitución de neumáticos, impuestos, vehículo de sustitución, tarjeta de combustible… todo lo que haya contratado.

Es una opción muy ventajosa, cómoda y completa en todos los casos y al finalizar el contrato, el cliente puede cambiar de vehículo o quedárselo. Además, si se contabiliza como gasto en una empresa, todo el importe de la cuota puede ser deducible.

Una de sus principales ventajas es que en una sola mensualidad se incluye todo lo relacionado al uso del vehículo, no hay sustos, ni papeleos inoportunos, ni impuestos.

¿Frente al leasing?
El renting frente al leasing es más completo, ya que en esa cuota se incluye el mantenimiento y el seguro y, cuando finaliza el contrato podemos cambiar de modelo sin “quedarnos” con el viejo. Es más sencilla su contabilización en la empresa, ya que se simplifican los apuntes… todo es gasto deducible e impuestos soportados… además no se refleja en el pasivo de la empresa lo cual le proporciona mayor solidez de cara a futuros créditos.

¿Frente a la compra financiada?
El renting sigue siendo más rentable frente a la compra financiada, ya que los descuentos del arrendador se repercuten sobre la cuota final.

En resumen, aquí os dejamos un cuadro donde comparar las tres opciones fácilmente.

Principales ventajas del Renting vs leasing vs financiación:

renting vs leasing vs financiación